Limitaciones financieras comprometen la continuidad de la remoción de embarcaciones abandonadas
- amandalrodriguezdu
- May 8
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Pese a los avances de Isla Mar Research Expeditions junto al DRNA, que ya ha retirado 27 naves, aún queda más de la mitad de las 70 identificadas en Puerto Rico
Ante la abundante cantidad de embarcaciones abandonadas en las aguas de la isla, se propone la incertidumbre: ¿qué se hace con estos vehículos marítimos desatendidos?
Con apoyo del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), la organización Isla Mar Research Expeditions ha logrado retirar 27 embarcaciones abandonadas, equivalentes a 190,000 libras de escombros marinos. Sin embargo, el proyecto enfrenta incertidumbre por falta de fondos, con más de la mitad de las 70 naves identificadas aún pendientes de remoción.
Desde 2023, con fondos subvencionados del Programa de Residuos Marinos de la NOAA de 2023 y asistencia de HJR Reefscaping, se han coordinado estrategias de prevención, gestión y respuesta ante embarcaciones abandonadas y en mal estado en todo Puerto Rico. Aun así, la falta de financiamiento ha limitado el alcance de estos esfuerzos.
Sin embargo, las operaciones se han extendido un año más como resultado ante la falta de fondos para continuar cumpliendo con los objetivos destacados y, dentro de ese tiempo, poder remover las embarcaciones que quedan. r
“Remover la embarcación es una prioridad. Porque hasta que no se remueva, no deja de impactar el ambiente negativamente”, expresó Nilda Jiménez, del Negociado de Investigación y Conservación de Hábitats y Biodiversidad del DRNA.
Ante estas limitaciones, la agencia continúa redactando propuestas para obtener fondos federales y colaborando con organizaciones y municipios para prevenir el abandono de estas naves. “Sabemos que conseguir fondos no es fácil, por lo que buscamos colaboraciones educativas y de remoción”, añadió la bióloga.
Limitación de grúas y el tiempo extendido de abandono
Una de las principales dificultades para remover las embarcaciones ha sido la insuficiencia de barcazas y grúas disponibles. Debido a la limitada cantidad de fondos, la maquinaria necesaria para extraer algunas de estas embarcaciones es limitada.
“Los recursos deben estar disponibles y las condiciones del tiempo deben ser adecuadas, lo que influye en la implementación de la remoción”, agregó Jiménez.
El tiempo también agrava el problema. Muchas embarcaciones llevan décadas hundidas, acumulando sedimento hasta integrarse al fondo marino, lo que dificulta su extracción.
Luis Ramírez, integrante de Reel E. Good Sea Service, explicó que este proceso provoca que las naves se asienten y se llenen de material, complicando su remoción.
Añadió que cuando las embarcaciones acumulan mucho sedimento, se instala una malla cerca del área para depositarlo, para recolectar la mayor cantidad posible que pudiera impactar el ambiente antes de poder levantar finalmente la embarcación.
Regulaciones para prevenir abandono de naves
Parte de la problemática en la remoción de estas embarcaciones es la dificultad para identificar y responsabilizar a sus dueños. Como posible solución, se ha propuesto la implementación de seguros compulsorios para los propietarios de naves.
“En pocas ocasiones encontramos embarcaciones que tengan una póliza que cubra este tipo de remoción, por lo que se ha sugerido un seguro similar al de los vehículos”, indicó Jiménez.
La bióloga también señaló que los procesos legales para ir contra los dueños que abandonan estas embarcaciones suelen ser extensos. “Puede tomar varios años, y el ambiente y los ecosistemas no esperan por uno”.
Por su parte, Ramírez señaló que la mayoría de las embarcaciones abandonadas son veleros, especialmente aquellos anclados fuera de marinas. Por su bajo costo y comodidad son comunes, pero también más propensos al abandono.
Indicó que eventos como tormentas y huracanes contribuyen a los hundimientos, mientras que en otros casos los dueños simplemente retiran los objetos de valor y abandonan la embarcación sin un traspaso formal. En algunos casos, incluso eliminan la identificación de la nave, lo que dificulta aún más rastrear a los dueños.
Concienciación acerca abandono de embarcaciones
Como parte de los esfuerzos educativos para prevenir el acumulo de embarcaciones, el DRNA ha colaborado con Isla Mar para organizar talleres para educar acerca los efectos de las embarcaciones abandonadas en las costas de la isla.
“Hemos orientado acerca de la Ley 35, conocida como la Ley para el Manejo de Embarcaciones Abandonadas, que permite a una persona, una tercera persona, adoptar una embarcación que parece estar abandonada”, compartió Jiménez, al resaltar que la ley ayuda a evitar que la embarcación termine en el vertedero, y a la vez, se alarga su tiempo de uso al tener un nuevo dueño.
Como meta concienciar acerca de este problema, Isla Mar reunió recientemente a estudiantes de la Escuela Inés Encarnación, en Fajardo, en un concurso de arte donde se utilizaron los materiales reciclados de estas embarcaciones para crear esculturas. Las obras se encuentran en la playa de Crashboat y en Salinas.
Enlace a noticia publicada en El Nuevo Día:
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