Se impulsa innovación ecológica con el Laboratorio de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible en la UPR de Río Piedras
- amandalrodriguezdu
- Apr 15
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Ante las preocupaciones por los efectos del cambio climático, la doctora Keyla Soto Hidalgo impulsó el proyecto para educar a estudiantes, desde la etapa maternal hasta universitaria, acerca de la sostenibilidad.
Con la meta de educar y crear conciencia sobre los efectos del cambio climático, el Laboratorio de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible (LEADS), impulsado en la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras por la doctora Keyla Soto Hidalgo, promueve los espacios verdes como laboratorios vivos para enseñar sostenibilidad desde edades tempranas hasta la formación universitaria.
En un contexto donde Puerto Rico es altamente vulnerable a estos efectos el proyecto, inaugurado en 2023, apuesta por repensar el uso de los espacios existentes dentro del recinto y convertirlos en herramientas activas de aprendizaje.
“Nos preguntamos: ‘¿Cómo podemos desarrollar espacios ya disponibles y darles un doble uso para educarnos y generar conciencia ambiental?’”, explicó la doctora.
A raíz de esta interrogante, hace un año se realizó un estudio en colaboración con el Departamento de Geografía y la Escuela Secundaria del Área de Matemáticas. Mediante el uso del dron Mavic 3T y el software DJI Terra, se capturó una imagen térmica de la vista aérea de LEADS. El análisis, realizado con tecnología de sensores térmicos y procesamiento geoespacial, evidenció el efecto de la cobertura vegetal en la temperatura urbana.
“La data demuestra cómo ese espacio de LEADS es un pulmón en el recinto. Baja la temperatura drásticamente en comparación con la zona de estacionamiento y las áreas aledañas a la calle”, resaltó la doctora Soto Hidalgo.
Conciencia ambiental
El área conocida como EcoCreando, desarrollada por LEADS, funciona como un espacio de aprendizaje al aire libre dentro del recinto, donde se integran proyectos interdisciplinarios en contacto con el entorno natural. En este espacio, aledaño a la Escuela Maternal del recinto, los estudiantes han trabajado iniciativas junto al área de matemáticas y física, como el diseño de sistemas de riego utilizando conceptos de geometría, así como ejercicios de energía renovable y captación de agua de lluvia mediante sistemas de almacenamiento.
“Antes, los niños pasaban mucho tiempo en parques y bosques, compartían mucho más contacto con la naturaleza versus ahora, que cada día la tecnología les llama más la atención, y desde lugares cerrados”, explicó Yanitza Lebrón Camacho, maestra en la Escuela Maternal de la UPRRP y asistente de coordinación de actividades de LEADS.
“Mientras ellos están en la escuela maternal, pueden tener ese balance entre el entorno de un salón y el tiempo en el exterior del patio”, continuó antes de compartir cómo a los niños les emociona estudiar bajo la ceiba de 80 años que provee sombra en el patio del laboratorio.
La iniciativa también responde a la escasez de espacios verdes en Puerto Rico, proponiendo un modelo educativo basado en la integración del entorno natural al proceso de enseñanza.
A raíz del proyecto de LEADS, la doctora Soto Hidalgo impulsó también el Congreso de Educación Ambiental Cambio Climático y Desarrollo Sostenible, que se celebró por tercera vez este año, para fortalecer la educación, integrar la ciencia y promover la acción colectiva como estrategias esenciales de resiliencia.
Enseñanza temprana de la siembra sostenible
Durante su entrevista con El Nuevo Día, Soto Hidalgo resaltó que aproximadamente el 80% de los alimentos en Puerto Rico son importados. Como respuesta a la preocupación de la inseguridad alimentaria, en LEADS se fomenta la enseñanza de cultivar productos resilientes ante los efectos del cambio climático.
“Los niños están acostumbrados a ver los alimentos en supermercados, pero no ven cómo crecen. Queremos ofrecerles la experiencia de cultivar con ellos directamente en un espacio como este, en la escuela”, expresó Lebrón Camacho. Compartió que luego de actividades de siembra en el laboratorio ambiental, los estudiantes han demostrado el interés en continuar la práctica desde sus casas.
En el huerto escolar del proyecto, se ha colaborado con profesores del Departamento de Educación y maestros de ciencia, donde se han proveído talleres de siembra. También, han trabajado con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para sembrar plantas y árboles nativos en el área.
Como práctica de los talleres, se ha sembrado una variedad de cultivos; entre ellos, plátanos, gandules, lechuga, aguacates, entre otros. Actualmente, un grupo de estudiantes de la Facultad de Ciencias Ambientales están elaborando proyectos sobre la siembra de yuca y de batata, para ver la resistencia que tienen ante el cambio climático en la isla.
Aparte de instruir acerca de la siembra sostenible, también educan sobre la importancia de los polinizadores en el país. También mantienen un mariposario, en el cual se logró la reproducción exitosa de la mariposa monarca y el estudio de la mariposa cebra, que es poco común en la zona.
Mirada a un futuro sostenible
“Uno, como individuo, se pregunta: ‘¿Cómo puedo mitigar y adaptarme a una situación ambiental que ya no puedo controlar?’ Pues, definitivamente, lo único que nos queda es la educación”, reflexionó Soto Hidalgo.
Ante esta reflexión, la doctora examinó la plataforma curricular de la universidad y notó que muchos egresados nunca habían tomado un curso que les enseñó los conceptos básicos de educación ambiental.
Más allá de ofrecer el espacio de LEADS, y de la posibilidad de participar en actividades como las del Congreso, se creó el primer curso electivo dirigido a todos los estudiantes: Educación Ambiental con énfasis en Cambio Climático y Desarrollo Sostenible, que se estará ofreciendo por segunda vez durante el próximo semestre en la Facultad de Educación en el recinto de Río Piedras.
“A veces pensamos que con algunas clases no necesariamente le vamos a cambiar la vida a alguien, sin embargo, sí lo podemos hacer. A veces, una pequeña intervención puede cambiar toda la dinámica y toda la toma de decisiones, desde el nivel profesional hasta el nivel personal de alguien”, concluyó la doctora Soto Hidalgo.
Enlace a noticia publicada en El Nuevo Día:
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